El sueño es un proceso evolutivo.
Cambia a lo largo de toda la vida, pero especialmente durante los primeros tres años. Dormir toda la noche es un hito en el desarrollo, igual que aguantar la cabeza, empezar a caminar o aprender a sumar y restar.
Pero, ¿sabemos qué significa “dormir bien” para un bebé o un niño de dos años?




